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EL RUIDO

 

De acuerdo con estudios realizados por Instituto de Salud Carlos III, el ruido se ha convertido en uno de los problemas que ocasiona un gran número de muertes por infartos,RUIDO EN COMUNIDAD y problemas respiratorios, siendo a su vez, el segundo motivo que altera la armonía en las comunidades de propietarios  de inmuebles sujetos al régimen de propiedad horizontal.

En el caso de los inmuebles,muchos administradores de fincas asienten que  el ruido está asociado con: la música emitida por los equipos  de sonido o televisores, la realización de mudanzas, el movimiento de mobiliario de un lugar a otro del departamento o de los locales, las discusiones entre integrantes de una familia y las obras de remodelación, entre otros. Estas situaciones producen discusiones entre los vecinos que las generan y los afectados y han de intentar no llega r a la via legal y ponerse en manos de abogados o despachos de abogados.

Actualmente, la mayoría de los municipios tienen normativas locales para evitar la contaminación acústica. Según la Federación Española de Municipios, el ayuntamiento de Bilbao es uno de los dieciocho, que realizan mapas estratégicos de el ruido con el propósito de aportar metodología e información clave que orienten políticas y estrategias para combatir la contaminación acústica en las comunidades autónomas.

SANCIONES CONTRA EL RUIDO VECINAL
Al respecto La Ley de Propiedad Horizontal prohíbe, tanto a propietarios como a inquilinos, “desarrollar actividades que resulten dañinas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”. Asimismo, determina el procedimiento que deben desarrollar las comunidades de propietarios para afrontar esta situación.
Los pasos a seguir son los siguientes: el Presidente, por iniciativa propia o de otro propietario u ocupante, requerirá por escrito al vecino ruidoso, el cese inmediato de las actividades molestas y le informará sobre la posibilidad de que la comunidad inicie acciones judiciales en su contra. Si el infractor persiste en su conducta, se convocará a la Junta de propietarios para que ésta autorice al Presidente el inicio de una acción judicial de cesación.

El Presidente de la comunidad de propietarios, podrá introducir una demanda ante los tribunales, la cual puede complementarse con una solicitud de medidas cautelares y de indemnización por daños y perjuicios. Aun cuando, el propietario directamente afectado,  también puede acudir ante los tribunales por su propia cuenta y solicitar el cese de los ruidos, amparado en la protección del derecho a la intimidad.

En el caso de viviendas alquiladas, es el propietario del inmueble quien responde por el inquilino y podría disolver el contrato de alquiler ante la generación de actividades molestas, acogiéndose a lo establecido en la Ley de Arrendamientos Urbanos.
Para ello, debe incluirse una cláusula en el contrato de arrendamiento, donde se aluda este tipo de situaciones, aun cuando la LPH aporta mecanismos que apoyan al propietario en su reclamación.
 
EL RUIDO PRODUCE DAÑOS A LA SALUD
Instituciones como la Fundación Ecología y Desarrollo, ECODES, el Instituto de Salud Carlos III y el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC, han desarrollado estudios avalados por organismos internacionales, cuyos resultados determinan que entre las patologías asociadas al ruido destacan: la pérdida de la audición, los trastornos del sueño, la ansiedad, enfermedades dermatológicas, afecciones  cardiovasculares y respiratorias.
Si el ruido nos impide conciliar el sueño, se alteran los ciclos y la profundidad del mismo, provocándonos: fatiga, depresión, bajo rendimiento, disminución del estado de alerta, alteración del pulso, aumento de la presión arterial, incremento de las pulsaciones cardíacas y del movimiento corporal, reducción de la capacidad de atención, aumento del  estrés, nerviosismo, irritabilidad y agresividad.
Igualmente, existen evidencias científicas que establecen una relación directa entre el ruido y la ocurrencia de enfermedades cardiovasculares como: la hipertensión, la angina de pecho, el infarto del miocardio, los accidentes cerebrovasculares y la activación de patologías de la personalidad, como la esquizofrenia, la paranoia y la bipolaridad.
Es por ello que las comunidades de propietarios deben favorecer la generación de un ambiente sano, libre de ruidos molestos, mediante el desarrollo de normas estrictas en sus Estatutos, para evitar contribuir a la contaminación acústica, que se produce en las ciudades y aplicar sanciones severas contra los vecinos que incurran en la generación de actividades ruidosas.
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